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domingo, 9 de septiembre de 2018

Cómo planear un viaje para visitar Tenerife.


Cómo planear un viaje con niños, en mi caso de 12 y 14 años: (Tenerife 7 noches)
Lo primero es tener claro a dónde queremos ir. Me dediqué a buscar rincones de España donde no había estado y que tuvieran muchos lugares para visitar. A nosotros nos hacía mucha ilusión viajar en avión. Así que estuvimos mirando las islas y, en cuanto a precio y cosas para ver, la mejor era Tenerife.
Una vez decidido el lugar que queremos visitar tenemos que ver de cuánto tiempo disponemos. En nuestro caso era de 7 noches.
Ahora viene la parte más difícil, y es el encontrar la mejor oferta. Para ahorrar dinero decidí organizar yo misma el viaje por internet. Primero buscaremos cuál es la mejor opción, si vuelo por un lado y hotel por otro, o un paquete de vuelo más hotel. En nuestro caso, la mejor opción que encontramos, era un paquete de vuelo más hotel que contratamos en la web Rumbo. Elegí esta opción porque a la hora de buscar vuelos por mi cuenta eran todos con transbordo, y así el viaje se hacía muy largo, engorroso, e incluso más caro porque había que buscar un hotel para hacer una noche en otra ciudad para poder hacer el transbordo.
Un consejo, a la hora ya de reservar el paquete, contratar un seguro de cancelación de viaje. En mi caso no lo hice y me arrepentí muchísimo. Os cuento el porqué: en mis viajes siempre los había contratado sin seguro porque… ¿qué podría pasar?, y además me ahorraría un dinero. Pero, mira tú por dónde, en éste viaje, justo 6 días antes, tuve una caída en casa y terminé con un esguince de los gordos, que se agravaba por mi enfermedad (no puedo llevar muletas), y tengo que moverme en silla de ruedas.  El viaje ya estaba pagado y todas las excursiones también las había contratado y pagado con antelación. Así que allí me fui con mi silla de ruedas sin tener ni idea de lo que me iba a encontrar, ni de las barreras, ni de los inconvenientes.
Así que ésta entrada os servirá también para saber qué hacer en el caso de que os encontréis en la misma situación que la mía.
Bueno, sigamos. Cuando elegí el hotel busqué uno con una buena piscina. Sienta de maravilla un buen baño cuando llegas toda acalorada de una excursión. También que estuviera cerca de la playa. Las piscinas de los hoteles tienen un horario, y para mi gusto, cierran demasiado pronto. Así que si se te hace tarde para darte un baño en la piscina, siempre te puedes acercar a la playa. En cuanto al tipo de alojamiento, elegí la media pensión, que incluye el desayuno y la cena. Así te levantas, desayunas sin tener que dar vueltas buscando un bar, y te vas a recorrer la isla. La comida la puedes hacer en el lugar que vayas a visitar ese día. Y la cena es genial hacerla en el hotel, ya que estás cansada de dar vueltas todo el día viendo cosas, y después de relajarte con una buena ducha o baño, lo último que te apetece es ponerte a andar otra vez a buscar bares cercanos. Si vais con hijos, como en mi caso, hay que llamar al hotel y pedir que, a ser posible, pongas las habitaciones contiguas, o también está la opción de que las habitaciones sean comunicadas, aunque ésta última opción suele tener un plus en el precio.
Una vez solucionado el vuelo, el hotel y el tipo de pensión que elegiremos vamos ya a hacer un planning de las excursiones o sitios que visitar.
Hay que investigar por internet sobre la ciudad he hemos elegido. En los buscadores podemos poner “imprescindibles de…” y el nombre de la ciudad (en este caso es Tenerife). De ahí, elegir los que más nos llame la atención. Como en este caso son 7 noches, puse en el buscador “Tenerife en 6 días” (el primer día no cuenta porque aterrizamos de noche, y el último día tampoco porque es cuando sales), ahí puedes leer opiniones de otros viajeros de los lugares que visitaron, y hacer una eliminación de los lugares que en realidad, para tu gusto, merecen la pena  o no.
Cuando ya tengas claro los sitios o excursiones que te gustaría hacer tienes que entrar uno a uno en su página web o informarte de alguna manera, si tienen horarios de visitas o si cierran algún día, y programarlo para el día adecuado.
A la hora de hacer el planning, con la aplicación de Google Maps, hay que mirar a cuánta distancia está del hotel y en qué dirección está, para poder juntar varios lugares para visitar en el mismo día. También suelen poner cuánto tiempo dura la visita (en el caso de museos, por ejemplo, o alguna otra excursión). Si no, puedes hacerte una idea del tiempo que te gustaría pasar en ese lugar.
A ser posible, es mejor comprar las entradas o tickets por internet y con antelación, porque, al fin y al cabo, lo que buscamos de unas vacaciones es relajarse y no tener que preocuparse de nada.
¿Cómo movernos por Tenerife? Podríamos hacerlo en bus, en taxi… pero en mi opinión lo mejor es alquilar un coche (que por su puesto habremos hecho con antelación online) que puedas recogerlo en el mismo aeropuerto. Siempre he pensado que alquilar un coche era carísimo, pero me quedé sorprendida, no es tan caro como pensaba. También depende, claro está, del tipo de coche que quieras alquilar. En principio alquilamos el más pequeñito y baratito, pero al ocurrir lo del accidente y mi lesión, tuve que cambiarlo por uno con un maletero lo suficientemente grande para que cupiera mi silla de ruedas plegada y las maletas.
A la hora de elaborar el planning de las excursiones lo organicé para que fuera un día “duro” y un día “más de relax”, alternativamente, porque no queremos volver de las vacaciones más agotados de lo que nos fuimos ¿verdad?
Y así quedó mi planning (lo hice antes de lesionarme)
1º día: El avión aterriza de noche en el aeropuerto de Tenerife Sur. Vamos a la oficina de alquiler de coches para recoger el nuestro y nos dirigimos al norte de la isla, a Puerto de la Cruz, que es donde está el hotel.
2º día: Excursión al Loro Parque.
3º día: Excursión en barco para el avistamiento de cetáceos.
4ª día: Visita al parque nacional del Teide, excursión a La Orotava, visita al Pino Gordo y Pino de las dos pernadas.
5º día: Baño en  las piscinas naturales de El Caletón, visita a Garachico, y Punta de Tena.
6º día: Visita a la Cueva del viento, y al parque del Drago milenario.
7º: día: Ruta de senderismo del Sendero del Bosque Encantado.
8º: día: Vuelta a casa.
Claro está, lo anterior cambiaría porque tenía que desplazarme en silla de ruedas.
Lo primero que hice, después de comprobar que no me devolvían el dinero del viaje si lo anulaba, ni que tampoco me dejaban cambiar las fechas, fue llamar al aeropuerto para ver si habría algún problema si viajaba en silla de ruedas. Por teléfono me aseguraron que no hay problema, incluso, me dijeron que los aeropuertos cuentan con un servicio especial que, previa reserva gratuita, te asisten durante el viaje (te ayudan con el equipaje, con las maletas, te acompañan al avión…), en mi caso no lo vi necesario porque viajaba con mi familia y ellos me podían ayudar con esas tareas, pero era bueno saberlo.
Después estuve mirando en las excursiones que ya había contratado, si podrían ser accesibles para alguien con una silla de ruedas, o con unas muletas.
La primera excursión era la del Loroparque. Entré en su web y vi que sí que era accesible para personas con minusvalía, y que además cuenta con servicio de alquiler de silla de ruedas, carritos de bebés, y de sillas motorizadas. Cuando leí lo de las sillas motorizadas no me lo pensé, no quería cargar a mi familia con la responsabilidad de empujarme durante todo el día la silla de ruedas con todo el calor. Hay que reservarla por teléfono como mínimo 3 días antes.
Otra cosa que vi que no podría hacer era el visitar la Cueva del Viento. No es accesible para personas con movilidad reducida, ni siquiera si vas con muletas, hay mucha humedad, suelo resbaladizo y con barro. Así que llamé por teléfono para anular la entrada y pedir el reembolso sólo de mi ticket. Como les expliqué mi caso, no pusieron pegas, me hicieron rellenar un papel y firmarlo y me reembolsaron el dinero.
Y por supuesto, tenía que olvidarle de la ruta de senderismo que tenía programada para el último día. Pero ahí la dejo, como recomendación para quienes quieran un planning bien hecho para visitar Tenerife en 6 días.
Y así quedó el planining que hicimos al final:
1º día: El avión salió con una hora de retraso. Llegué con mi silla de ruedas, estaba un poco nerviosa porque no sabía si podría o no podría subir a mi avión, ya que yo había reservado un billete de avión normal, sin discapacidad ninguna, y no sabía si con la silla iba a haber algún problema, si la iba a poder subir, o no, si me la harían facturar… un desconocimiento total, así que espero que éste post espero les sirva para personas en mi misma situación. Al final fue estupendo. Llegamos a la ventanilla de Ryanair, y sin decir nada, al verme, me ofrecieron ayuda asistencial. Consiste en que hay un asistente que nos acercaba a todos los sitios de entregar papeles, me empujaba la silla hasta la zona de facturación, sin hacer la cola entramos directos, y, no tuvimos que preocuparnos de nada. Pude subir al avión con mis muletas y la silla la dejaron en bodega.
Cuando llegamos al aeropuerto de Tenerife, nos estaba esperando otro asistente, esta vez sin tener que usar las muletas, había un elevador hasta la misma puerta del avión, y ahí ya me estaba esperando mi silla. El asistente nos condujo hasta la cinta de recoger las maletas, y porque le dijimos que ya con eso nos podíamos apañar y le dejamos que se fuera. Así que si tienes problemas de movilidad, en los aeropuertos no vas a tener ningún problema. En el mismo aeropuerto fuimos al mostrador de Autoreisen, donde habíamos reservado el alquiler del coche, la atención fue buena, rápida, encontrar el coche fue muy fácil. El coche estaba muy bien, limpísimo, nosotros alquilamos uno sin gps porque salía mejor de precio (y además teniendo gps en el móvil no lo vimos necesario), era un Citroen C Elisee, porque  de los más económicos era el que tenía el maletero más grande, ya que necesitábamos que cupiera la silla de ruedas y las maletas. Nos decimimos por esta compañía de alquiler porque estaba en el aeropuerto, de todas las más económicas era la que más tarde cerraba el mostrador, ya que nuestro avión aterrizaba de madrugada. Y la verdad es que quedamos encantados con el servicio.
Al hotel llegamos muy de madrugada. Era el hotel Parque San Antonio, en Puerto de la Cruz. El acceso para entrar al hotel está bien para silla de ruedas porque tiene una rampa, pero no se puede entrar a recepción porque son escaleras y no hay rampa. Con muletas sí, pero con silla no. En cuanto a los ascensores, sí tiene ascensores pero no cabe la silla de ruedas con la persona sentada, o sea que si te puedes levantar de la silla, la puedes plegar y meterte, si vas con muletas también, pero si se trata de una persona que no se puede poner en pie no podrás subir en ese ascensor. Ese era uno de los fallos que le vi. Me imagino que para personas con ese tipo de discapacidad le asignarían habitaciones en la planta baja, pero claro, tienen menos intimidad y más ruido.
Para acceder al comedor hay una entrada con rampa,  para la piscina es un poco incómodo porque el suelo es de baldosines, y no tiene silla para que los discapacitados puedan introducirse en el agua. Así que con muletas sí, pero con silla de ruedas no.
El hotel, para ser de 4 estrellas, no tiene moqueta en las habitaciones, pero sí en los pasillos, en cuanto a los productos de aseo sólo tiene un dispensador de jabón para manos y otro de champú en la ducha. Nada más. El secador es super antiguo, no seca nada, pero deben de estar sustituyéndolos conforme se averían porque en la habitación de mis hijas había uno más nuevo y secaba más. Sólo tiene dos enchufes para poder usar en toda la habitación. Las habitaciones son muy grandes, eso sí, yo me podía mover cómodamente, la tele es de pantalla plana, grande, y tiene usb por si te quieres llevar tus pelis en un pen. La habitación muy limpia y está muy bien, aunque le haría falta un repasito de pintura a las puertas de los baños y las terrazas. La terraza en muy grande y con unas vistas increíbles al mar y al Teide. Ponía que tenía Wiffi, pero nada, imposible de conectarse. Además tiene unos jardines increíble, es lo mejor, tienen una vegetación muy bien cuidada, puedes hacerte unas fotos muy bonitas, pasear por sus jardines es un placer, fue lo que más me gustó. Es muy tranquilo y relajante. Por las noches hay música en directo en la piscina. Por eso yo te recomendaría que reservaras una habitación alejada de la piscina, aunque la música no acaba muy tarde, sobre las 11 más o menos.
El hotel ofrece comida tipo buffete, nosotros elegimos la media pensión con cena. El desayuno es buenísimo, muy completo y con mucha variedad. Las cenas depende del día, no están mal.
2º día: Nos levantamos temprano y fuimos al Loroparque. Tiene parking y vale 4 euros todo el día. En el parque alquilamos una silla motorizada que ya había reservado días antes, hay muy bien acceso para minusválidos. Lo puedes ver todo cómodamente con  la silla, en los espectáculos tienes sitio prioritario para verlos. Son una pasada. El que más me gustó fue el de las focas, las orcas y los delfines, el de las aves no me terminó de gustar, pero no por eso hay que perdérselo. También me gustó muchísimo la zona de acuarios de medusas, es super relajante. En los espectáculos suele hacerse cola, así que recomiendo ir antes para ir haciendo cola, pero merece la pena.
La vegetación del parque es espectacular, muy lograda. Todo muy limpio y muy bien cuidado. El Loroparque estaba mucho mejor de lo que me esperaba, tiene muchas clases de animales. Me gustó muchísimo. Así que si vas a Tenerife póntelo como imprescindible para ver.
3º día: Teníamos reservado para este día una excursión en barco para el avistamiento de delfines. La contratamos en Marítima Acantilados y elegimos la opción del barco de Gadiator Uno. Salía desde el puerto de los Cristianos, justo al lado de los acantilados de los gigantes. El personal de la embarcación era muy amable y simpático, nos hizo el viaje muy ameno. Con muletas sí se puede acceder a esa embarcación, con silla de ruedas no. Una vez en la embarcación te llevan mar a dentro. Mientras puedes ver una vista preciosa de los acantilados de los Gigantes. Pensaba que sería muy difícil ver los delfines y que de verlos los veríamos de lejos porque se asustarían de los barcos, pero todo lo contrario. Los vimos enseguida y los delfines se acercan a los barcos llenos de curiosidad, nadaban junto a él como jugando. Es una experiencia única, vimos varios grupos y es impresionante verlos en libertad. Después de haber disfrutado de ellos nos sirvieron un refresco y un paquete de cacahuetes y nos acercaron a la bahía de la Masca. Allí nos dejaron un rato para nadar y ver los peces, nos facilitaron gafas de buceo y snorkel, aunque había gafas para todos no pasó lo mismo con los tubos de snorkel. Después de disfrutar de un ratito de baño volvimos al barco y nos llevaron de nuevo al puerto. En el puerto hay muchos restaurantes donde poder comer, pero es bastante caro.
4º día: Ese día tocaba excursión al Teide. El paisaje hasta la subida a la base del teleférico es preciosa, como si se tratara de otro planeta. Hay mucho bosque y de repente, conforme te vas acercando, cambia totalmente, y es árido, lleno de rocas volcánicas, como si fuera un paisaje de Marte. Hay muchos miradores para parar el coche y hacer bonitas fotos. En el teleférico sí que se puede ir en muletas, pero en silla de ruedas yo no vi ningún acceso para subir las pocas escaleras que hay para poder entrar en el teleférico. Dentro hay dos asientos y no vi ningún cartel que dijera que se dejara prioridad para personas mayores, embarazadas, o con problemas de movilidad. Y deberían de ponerlo porque hay muy poco civismo entre los usuarios. Tanto en la subida como  en la bajada la gente se sienta aunque te vean con muletas, y el empleado del teleférico no me facilitó para nada la entrada, ni me acomodó, ni movió un dedo al ver que no podía ni sujetarme, me disgustó muchísimo que tuviera que ser yo quien pidiera, a los que lo ocupaban, que por favor me dejaran sentarme. Estuvo bastante feo. Una vez arriba, con muletas sí que puedes estar en la explanada del teleférico y ver el paisaje, pero si vas con muletas no puedes hacer el camino de subida el cráter (para el que hay que pedir un permiso previo). Yo tuve que quedarme en la explanada y mi familia sí que subió. Costaba subir y había     que trepar un poco según qué zona, así que si tu movilidad no es muy buena mejor quedarte en la explanada. Allí hay wiffi gratis. Después de ver el Teide nos acercamos a ver los Los Roques de García (los que aparecían en los antiguos billetes de 1000 pesetas). Para verlo y hacer fotos se puede acceder con silla de ruedas y con muletas, pero para verlos más de cerca y pasearte entre las rocas, no se puede. Es muy bonito para hacer fotos.
Después de ver el Teide y su parque natural, nos dirigimos al municipio de  Vilaflor, a ver El Pino Gordo. Es un pino altísimo y su diámetro es tremendo, de ahí su nombre. No se puede acceder ni con muletas ni con silla de ruedas. No es que sea una cosa que diga que no te lo puedes perder pero es curioso de ver y no pilla muy lejos del parque del Teide.
5º día: Fuimos a ver el faro de Punta Teno. El acceso por los acantilados de roca volcánica es precioso, el viaje sólo ya merece la pena por las vistas, cada rincón es maravilloso. Se puede ir con silla de ruedas y con muletas, pero sólo hasta la base del faro, para poder acceder al mirador que hay a la izquierda con muletas sí, pero con silla de ruedas no. Se pueden hacer unas fotos realmente preciosas. Después fuimos hacia las piscinas naturales El Caletón en  Garachico. Era imposible aparcar cerca para que pudiera ir con las muletas, así que tuvimos que volvernos a casa. No puedo opinar sobre ese sitio porque no pude ir aunque me hubiera gustado.
6º día: Ese día fuimos a ver el Drago Milenario. Había tanto coche que nos fue imposible de aparcar cerca. Metimos el coche en un parking pero estaba demasiado lejos del Drago como para ir con muletas. Así que fuimos a ver otro que tiene unos 500 años, y desde allí se veía a lo lejos el Drago Milenario. Me hubiera gustado callejear por esas calles ya que son muy bonitas, los edificios tenían balcones de madera tallados, pero claro, con muletas… como que no. Y pusimos rumbo a la Cueva del Viento en Icod de los Vinos. Desde luego allí no se puede acceder ni con muletas ni con silla de ruedas, pero como ya compramos las entradas por internet, mi familia aprovechó para verlo mientras yo esperaba en el coche. Les gustó mucho porque dieron una explicación muy buena y las niñas aprendieron mucho sobre los volcanes, la lava, los tubos volcánicos…
7º día: Ese día queríamos relajarnos y fuimos a visitar las piscinas Lago Martiánez. En el precio, 5,50 euros, además de la entrada entra también la hamaca, si a parte, quieres una sombrilla, vale 2,50 euros. Es una pasada, es enorme, tiene unas 7 piscinas, todas de agua salada que se vacía y se llena de nuevo cada día. Está pegadito al mar y puedes relajarte tumbada en la hamaca mientras oyes las olas. Está muy limpio y bien ambientado. El agua, para nuestro gusto, está muy fría. Muy preparado para personas con sillas de ruedas, hay rampas para poder acceder al agua, sillas especiales para meterte dentro… Así que las personas con movilidad reducida lo pueden disfrutar plenamente. Dentro también hay algunos bares para poder comer, y puestecitos para picar algo. Un punto negativo es que se esperan a que abran para llenar las piscinas, y cuando entramos aún había dos o tres piscinas por llenar, una de ellas aún no se había terminado de llenar a medio día. 
8º día: Ya llegó el día de la vuelta a casa, tocaba preparar las maletas. De vuelta al aeropuerto hicimos una parada para visitar el Hard Rock Café. Está a tan solo 15 minutos del aeropuerto de Tenerife Sur. Es muy grande y bien ambientado, para aparcar hay un parking muy cerca. Una vez en el aeropuerto, devolvimos el coche de alquiler y cogimos el vuelo de vuelta a casa.
Y aquí termina mi experiencia de mi viaje a Tenerife. Espero que os haya gustado y os haya dado ideas de cómo organizarlo si alguna vez tenéis pensado ir. 
Os dejo algunas fotos que hice:
Vistas desde la habitación del hotel.
Espectáculo de orcas en el Loroparque
Acantilados de Los Gigantes
Avistamiento de delfines desde el barco
El Teide 
Punta Teno
Drago de 500 años
Disfrutando en Lago Martiánez
¿Qué os ha parecido éste post? Es el primer post que publico una vez anuncié que iba a dar un giro al blog e iba a publicar cosas más variadas a lo que os tenía acostumbrados.
¡Nos vemos en el siguiente post!

        


2 comentarios:

  1. Que bonito es Tenerife que recuerdos de cuando estuve alli!!besos

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